Esta semana seguimos teniendo a un Manuel que se enfrenta a Jimena, lo cual me encanta. Además de esto se ha enfrentado a su madre reconociendo que no eligió a su esposa, que se casó engañado y que no se va a doblegar a las voluntades de Jimena. Cuanto hacía falta ver a este Manuel, estoy tan contenta. La semana que viene sabremos qué le dice Margarita que hará temblar de nuevo los pilares de La Promesa.

Lo que no me ha gustado de esta semana es que Jana se sincerase con Abel y que este le vaya acabando haciendo chantaje para que se case con el. Mi sospecha es que Abel sabe que el hombre con el que estuvo es Manuel y le dirá que si no se casa con el, se lo contará a Jimena o a los Marqueses. 

Tengo que deciros que me está gustando mucho que haya avances en las tramas, por ejemplo, en el caso de Pelayo hemos visto que ha patinado por primera vez al decidir darle las llaves a Jerónimo.

La marcha de Lope os tengo que ser franca, no me ha dado mucha pena, ya que personalmente me gustan otras tramas e incluso otros personajes. Además creo que va a volver en unos cuantos capítulos. Algo pasará en Madrid que le hará volver o puede que haya en algún momento un salto temporal y Lope vuelva siendo un gran Chef. 

Por último, os quiero hablar de dos cosas, primero de Martina. ¿Qué le ocurre? ¿Por qué está tan mohína? ¿Podría ser que a causa del duelo que está pasando por su padre, le haya dado a la bebida? ¿A dónde va a las noches? ¿su malestar se debe a estar embarazada? Me inquieta mucho saber qué le ocurre.

La última cosa con la que quiero cerrar esta nueva entrada del blog es que Curro ha empezado a acercarse a Alonso lo que ha hecho enfurecer a Cruz, incluso a sospechar que ese acercamiento se debe a que sabe que es su verdadero padre. Algo va a planear Cruz para quitárselo de encima.

Hasta aquí la crítica de esta semana, ¡nos vemos el domingo con los avances!